“El Caballero” Alejandro Oms: Los NEGROS cubanos a la MLB (Parte 1)

 “El Caballero” Alejandro Oms: Los NEGROS cubanos a la MLB (Parte 1)

Hoy comenzaré con una serie de trabajos sobre esos cubanos que, por el racismo imperante en la sociedad estadounidense de antaño, nunca pudieron debutar en las Mayores, si haciéndolo en las Ligas Negras Norteamericanas.

Haciendo justicia a la historia y a la calidad de las mismas, fueron incluídas, recientemente, las estadísticas de todos los participantes de aquellas Ligas y homologadas como parte de la historia de la MLB.

De esta manera, más de un centenar de cubanos vieron ingresar su nombre en el libro de los récords del mejor béisbol del mundo, y otros, como el gran Minnie Miñoso, fueron beneficiados con un merecido incremento en sus cifras históricas.

Para hoy les propongo repasar la historia de uno de estos cubanos reivindicaciones por la historia, me refiero al Caballero del Béisbol, Francisco Alejandro Oms Cosme.

Alejandro Oms nació el 13 de marzo de 1895 en Santa Clara, aunque algunas fuentes citan que el pilongo había nacido en igual fecha de 1896. Nació y se crió en el seno de una familia negra pobre, de tres hermanos, (Eleuterio, Tito y Alejandro), cuyo padre, Ricardo Oms, era herrero de profesión.

Los tres llegaron a jugar en un equipo llamado Tosca. Alejandro llegó a medir 175 cm y comenzó a jugar con equipos de nombres raros, Chicago y Boston. Lo más probable en que ya en ese momento haya sabido que su juego era en los jardines, sobre todo el central.

Carrera en la Liga Profesional Cubana

Sus siguientes conjuntos fueron el Pastora y Dobarganes. Así se mantuvo hasta 1922 cuando debutó en la liga cubana de béisbol vistiendo el uniforme de los leopardos de Santa Clara. Oms era zurdo y jugó desde entonces la pradera central.

El Santa Clara estaba plagado de figuras destacadas cubanas y afro-estadounidenses, entre ellos  Julio Rojo, Eustaquio Pedroso, Matías Ríos, Frank Warfield, Oliver Marcelle, Dave Brown y Bill Holland, pero lo mejor de todo fue que Oms llegó a integrar el mejor trío de jardineros que se haya visto en aquella época: el mismísimo Charleston y el cubano Pablo “Champion” Mesa. Aquel conjunto quedó en el sótano y se retiró tempranamente de este torneo.

Debutaba el Marianao y vencía bajo la guía del bigleaguer cubano Baldomero Acosta. En el momento del retiro del Santa Clara, Oscar Charleston bateaba para promedio de .446 y Oms para .436.  Esta temporada tuvo el honor de haber visto el debut de Oms pero también del más grande de todos los tiempos, Martín Dihigo, en el equipo Habana.

Otra cosa sucedió en la temporada de 1922-23, los leopardos vinieron para ganar, cuya nómina tuvo algunos peloteros de calidad añadidos. Fue una temporada en la que Oscar Charleston se destacó como líder en anotadas (59), bases robadas (31), slugging calculado por el autor (.537) y promedio ofensivo de .375.

El líder de bateo fue Oliver Marcelle (.393) seguido muy de cerca por el torpedero Dobie Moore (.386) y el mismo Oms (.381), quien entre sus 53 hits en 139 veces al bate logró 13 extrabases (7 dobles, 4 triples y par de jonrones).

En 1924-25 los leopardos vinieron con algunas de las figuras conocidas, excepto Charleston. En esta temporada Oms se coronó campeón de bateo con promedio de .393, aventajando al cienfueguero Cristóbal Torriente (.390) del Habana. Entre los 57 incogibles de Oms, se incluyen 13 dobles, 4 triples y 1 jonrón.

En 1925-26 no hubo leopardos en la temporada, de esta forma Oms pasó a jugar con el San José junto con su compañero Pablo Mesa, conjunto ocupante del sótano, Oms bateó para .324, incluido 7 dobles y 2 triples.

En la catastrófica temporada de 1926-27 Oms jugó poco con el llamado Cuba, así y todo promedió para .500 (de 18-9). En 1927-28 integró el campeón Habana, con el que bateó para .324.

Los logros de Oms aumentaron en la de 1928-29, jugó con el campeón Habana, estuvo 30 juegos consecutivos bateando de hit, en uno de esos juegos conectó 6 indiscutibles, ambos records en la profesional cubana, y promedió .432, igualmente record. Oms fue líder en esa temporada en hits (76) y dobles (18).

El villaclareño no se detuvo en la temporada de 1929-30, integró nuevamente el Santa Clara y volvió a llevarse el título de bateo (.380). Su equipo con Molina de timonel perdió el campeonato con el Cienfuegos dirigido por Pelayo Chacón.

Oms, con el Habana, en la temporada de 1931-32 quedó de líder en anotadas (28), en hits (44), jonrones (3), bases robadas (14), con promedio ofensivo de .389 superado por Ramón Couto (.400) del Almendares.

En 1934-35 Oms estuvo ausente, pero en 1935-36 volvió con sus adorados leopardos y bateó .311, incluido 10 dobles, 3 triples y par de jonrones. Su equipo arrasó y terminó a 6 de ventaja del Almendares.

En la temporada de 1936-37 nuevamente Oms estuvo ausente, pero no así en la de 1937-38 cuando los leopardos volvieron a coronarse campeones.

En la de 1939-40, el villareño jugó para el campeón Almendares, pero con escaso promedio de bateo (.228), con solo dos extrabases/dobles.

En la temporada siguiente (1940-41) compartió faenas con el Almendares y el campeón Habana, donde su promedio ofensivo fue de .235. Realmente el gran pelotero cubano estaba en el ocaso de su vida en la profesional cubana.

La despedida de Oms en esta liga tuvo lugar en el inicio de la temporada de 1945-46. La idea fue de su amigo Adolfo Luque, quien lo trajo a la nómina del equipo. Por un lado, la incorporación ayudaría a Oms a mejorar algo su vida ya precaria, por otro era como rendir homenaje a un hombre que deleitó a toda la afición cubana con sus fildeos, batazos, corrido de bases, jugando la pelota con el debido decoro y empeño.

El 12 de octubre de 1946, en el estadio de la Tropical, Oms se enfrentó a los envíos del conocido Pedro “Natilla” Jiménez, al que le trabajó una base. Al siguiente día le tocó batear frente al zurdo Agapito Mayor del Almendares, el que no tuvo piedad de Oms y lo ponchó.

Los lanzadores adversarios probablemente no supieran que Oms ya entonces no veía de un ojo. Fue la última vez que se vio jugar al Caballero Oms en la liga cubana de béisbol. Los que le vieron ese día, cuentan que el Caballero era una triste sombra de lo que había sido en el pasado, completamente famélico.

Estadísticas de Oms en la Liga Profesional Cubana

Los records de Oms en la liga cubana fueron los siguientes:

  • Tercer bateador con más alto promedio (.345). Estrictamente en la liga profesional cubana, sin incluir los 3 torneos independientes, Oms bateó para .394 (ver tabla adjunta)Fue cuatro veces líder en slugging: 1924-25 (.559), 1928-29 (.619), 1930 (.572) y 1930-31 (.592).
  • Quinto en carreras anotadas (373). En la liga profesional anotó 331.
  • Sexto en triples (35). En 16 temporadas exactas, sin añadir las tres en torneos independientes, Oms bateó 33 triples.
    Octavo en dobles (99). De igual manera son 96 dobles.
  • En 12 temporadas bateó por encima de los .300.
  • Tres veces líder de los bateadores: 1924-1925 (.393), 1928-1929 (.432) y 1929-1930 (.380), dos de ellos de manera consecutiva.
  • En 1928-1929, resultó el Jugador Más Útil a su Club.
  • 1931-1932: líder en bases robadas (14).
  • Tres veces encabezó los dobles: 1924-1925 (13), 1928-1929 (18) y 1932-1933 (4).
  • Líder en hits en 1928-1929 (76) y 1931-1932 (44).
  • 1928-1929: 1ro. en veces al bate (176) y carreras anotadas (38),
  • Electo al Salón de la Fama del béisbol profesional en 1944.

Ligas Negras Norteamericanas

El estreno de Alejandro Oms en la pelota de más nivel no fue en la profesional cubana sino en el equipo itinerante Cuban Stars, propiedad del cubano-americano Alex Pompez, en 1917.

Según se sabe, el equipo entonces jugó 18 partidos durante el período del 13 de mayo al 9 de setiembre. En ese conjunto Oms patrulló el jardín izquierdo y alineaba como quinto o sexto al bate. Al termino de esa estancia en el área de la ciudad de Nueva York, donde jugó el equipo, Oms regresó a Cuba para jugar en torneos independientes. Como ya se dijo, su debut en la profesional cubana fue en 1922.

El regreso del Caballero a los EE.UU. fue en 1921, nuevamente en conjunto itinerante de Pompez como propietario y manager del conjunto. Si bien en 1917 bateó para pobre promedio de .237, esta vez si promedió .500 (58-29) y con elevadísimo slugging de .810. En 58 veces al bate conectó 9 extrabases (4 dobles, 1 triple y 4 jonrones), además de impulsar 20 carreras. En 1922 el llamado Cuban Stars continuó con su rumbo itinerante, mientras que Oms bateó para .389 en 17 juegos.

En 1923 fue cuando el Cuban Stars fue aceptado como equipo de la Liga Oriental de Color. Junto a Oms jugaron otras estrellas cubanas como Pablo “Champion” Mesa y Bernardo Baró. Las Estrellas ganaron 23 juegos y perdieron 17 para quedar en segundo lugar. El campéon fue entonces el Hilldale de Ed Bolden. Los Cuban Stars jugaron 20 desafíos en los que Oms promedió .367 con 11 extrabases.

En 1924 la suerte no les acompañó a los Cuban Stars, al quedar en el sótano de la liga, 17 victorias y 31 derrotas, así y todo, el Caballero bateó para .325 y conectó 11 extrabases.

Al siguiente año el equipo mejoró algo, pero siguió siendo de segunda división. Oms se mantuvo una vez más sobre los .300. promediando para 311, producto de 52 hits en 167 VB, con 13 dobles, un triple y 7 jonrones, su segunda mayor cifra de extrabases en ese circuito. Empujó además 37,anotó 35 y todo eso en apenas 45 juegos.

En 1926 las Estrellas quedaron en cuarto lugar, pero Oms tuvo una temporada más discreta, con un average de 268, aunque su línea ofensiva no fue nada despreciable (. 363/.443/.806) (OBP/SLU/OPS), con 10 dobles, 2 triples y 4 bambinazos.

Una nueva mejoría tuvieron los Cuban Stars en 1927 al lograr el tercer puesto de la liga. Oms bateó para .335 en 194 veces al bate, con su mayor cifra de extrabases, 24, con 14 dobles, 3 triples y 7 jonrones.

Aquella fue, individualmente, su mejor temporada, dejando otras marcas personales como en hits (65), anotadas (43) y empujadas (44). Reflejándose además en una línea ofensiva brillante, de 414 de OBP, 546 de SLU y OPS de 960.

Fue precisamente, hasta éste año, donde Oms participó en la Eastern Colored League, una de las consideradas para incluirse como Liga Mayor. No sería hasta 1935, cuando se desempeñó con los New York Cubanos de la Negro National League, que le sería reconocida otra campaña como ligamayorista. En 7 temporadas dejó los siguientes números:

Tomado de Baseball Reference

En 1928 la liga Oriental desapareció y los Cuban Stars se marcharon temprano de la contienda con record de 4 ganados y 3 perdidos. No obstante, el equipo recuperó su condición anterior de itinerante y lograron jugar un buen número de partidos posteriormente. Se sabe que Oms bateó ampliamente sobre los .300 en estos juegos (319)

Los Cuban Stars jugaron en varias ligas negro entre 1929 y 1932. En 1929 cuando todo parecía indicar que Oms jugaría nuevamente con este conjunto, él y otros peloteros cubanos, además del dominicano Tetelo Vargas, no llegaron a tiempo al entrenamiento primaveral de abril en Florida, lo que se tradujo en la suspensión del equipo en la Liga Negro Americana, todo un descalabro económico para Alex Pompez. Finalmente Oms se fue a jugar con el Escogido de República Dominicana, donde le pagaron mil pesos al mes.

En 1930 Oms volvió con los Cuban Stars ahora en manos de Nat Strong. El equipo jugó como itinerante en el Nordeste de EE.UU., Oms entonces bateó sobre los .340 de promedio ofensivo.

Entre 1931 y 1933 Oms volvió a jugar con las Estrellas de Nat Strong, que lograron insertarse en la Liga Negro Americana, entonces con cuatro equipos. Fue en 1931 cuando el Caballero sorpresivamente bateó para pobre 196.

Los que le conocieron en aquella época, afirman que el villareño estaba lesionado. No obstante, el rumbo de los Cuban Stars continuó incierto, un día en una liga, otro día en otra, pocos juegos. Lo que sí está claro es que Oms volvió a ser el bateador eficiente de siempre y que lo sucedido en 1931 fue un percance momentáneo.

Su última temporada en circuitos de Ligas Negro fue en 1935, esta vez integrando el nuevo equipo de los New York Cubans. Nat Strong había muerto, y Alex Pompez volvió para crear este nuevo conjunto, que fue integrado a la Liga Nacional Negro.

El equipo terminó tercero al final de la contienda, Oms bateó .377, con un OPS de 1000, resultado de un OBP de 428 y SLU de 572.

Oms participó en el juego de Todos Estrellas Este-Oeste, en el que bateó de 4-2 con una anotada. Hasta aquí llegó la actividad del villareño en las Ligas Negro, donde fue, sin lugar a dudas, uno de los mejores bateadores de todos los tiempos.

Actuación de Oms en las Ligas Negras no catalogadas como Grandes Ligas

Tomado de Baseball Reference

Ya entrado en la década de los 30, Oms jugó en la pelota venezolana. Su primera cita en la pelota de este país sudamericano fue cuando su equipo, el Almendares, jugara una serie en 1934, donde participaron los conjuntos locales Concordia y Santa Marta, y estrellas de Puerto Rico. El Concordia era un equipo fuerte, en el militaban el receptor Josh Gibson, el dominicano Tetelo Vargas y el cubano Martín Dihigo.

El Almendares vino con su trabuco usual: José María Fernández, Cando López, Lázaro Salazar, como para volver loco al mejor de los lanzadores. Oms aquí bateó para .538. Al finalizar esta serie el villareño integró las estrellas de Puerto Rico para una bilateral con el Concordia, y al final se quedó jugando para este equipo venezolano.

En la Federación Venezolana de Béisbol, Oms jugó para los equipos de Concordia (1934), Concordia/Santa Marta (1935), Santa Marta 1936), Senadores/Centauros (1937), Vargas (1939), Estrellas de Chacón (1942) y Magallanes (1944).

En esas temporadas sus principales logros fueron batear sobre los .400 en las temporadas de 1934 y 1935, en 1936 se llevó el liderato de bateo con .436 de promedio ofensivo, en la de 1937 bateó respetable .368 y en 1939 volvió a llevarse el liderato de bateo con .474 de promedio. Para rematar, con el Magallanes en 1944, en el ocaso de su carrera y con pérdida de visión de un ojo, Oms bateó para .306.

En el período de 1938-39 Oms fue invitado a jugar en la nueva liga invernal de Puerto Rico con el equipo de Guayamas, donde estableció record de 6 hits en un juego, el mismo que él dejó establecido en la profesional cubana.

En esa temporada disparó 28 incogibles en 58 veces al bate para promediar astronómico .465. Su equipo, en el cual jugaban Tetelo Vargas y Perucho Cepeda Sr., se llevó el triunfo al lograr 27 victorias con 12 derrotas.

La salud de Alejandro Oms en la década de los 40 fue languideciendo, mucho jugó y deleitó a los aficionados, pero eso no evitó su pobreza. Cuando en 1945, vistiendo la franela del Cienfuegos dirigido por su amigo, Adolfo Luque, se enfrentó a dos estrellas del montículo, “Natilla” Jiménez y Agapito Mayor, al primero le trabajó una base, pero el segundo lo ponchó, quizá el ponche de menos mérito del sagüero, ya que su coterráneo pilongo ya no veía de un ojo, su físico era completamente famélico.

El 5 de noviembre de 1946 (algunas fuentes erróneamente afirman que Oms murió el 9 de noviembre) fallecía esta estrella del béisbol en el sanatorio de la Esperanza en la Habana, padecía de tuberculosis y había regresado del extranjero completamente débil. Sus restos fueron luego sepultados en el cementerio de Santa Clara.

En 1944 Oms fue electo al salón de la fama del béisbol cubano. Lástima que su nombre no aparezca exaltado en el salón de la fama de Venezuela, el que fuera inaugurado el 18 de abril de 2002.

En Santa Clara hay una calle de poca importancia que lleva su nombre. Hubo también un intento de darle su nombre al entonces estadio de Santa Clara en la década de los 50, pero nada de esto llegó a prosperar.

Se construyó un nuevo estadio en 1964 en Santa Clara, que bien podría haber llevado su nombre, pero se le bautizó como Augusto César Sandino, quien tiene sus méritos y glorias en su país, pero nada que ver con el mundo de la pelota.

Es cierto que en la casa donde naciera Oms, San Cristóbal # 86, ahora ocupada por un sindicato, se instaló una tarja a la memoria del gran pelotero y más tarde fue electo entre los 100 atletas cubanos del siglo XX.

Esperemos que estos reconocimientos le lleguen algún día a Oms. Como dijera José Martí: “A puerta sorda hay que dar martillazo mayor, y en el mundo hay aún puertas sordas.”

Con datos Tomados de:

Artículos de Esteban Romero en Deportes Cine y Otros

Alejandro Oms en Baseball Reference

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