Después de eliminada la Serie Selectiva y, en el empeño de preservar una competencia superior, por aquello de… “elevar el techo de la pelota cubana”, la Comisión Técnica de la CNB sostuvo la idea de mantener un certamen de primavera a toda costa.

Fue un evento con la participación de los equipos líderes y sublíderes de los cuatro grupos de la Serie Nacional, reforzados con 5 jugadores del resto de los equipos. Surgió en 1996, al desaparecer la Serie Selectiva como una forma de elevar el nivel del béisbol cubano, de cara a la participación en los eventos internacionales. Estos torneos fueron memorables por un puñado de marcas individuales y muy poco de otra cosa. Ambos eventos produjeron bateadores de más de .450 (Yobal Dueñas en 1996 y Javier Méndez en 1997) y el santiaguero Ormari Romero logró 14 victorias sin derrotas en ese mismo lapso.

La lid constaba de treinta juegos y al final se efectuaba un Playoff (de 7 desafíos a ganar 4) entre el ganador del circuito Oriental contra el Occidental. Santiago de Cuba fue el conjunto dominante en el primer año y de igual manera se impuso en el segundo. Ganó 45 de 60 partidos y perdió apenas 15 en ambas ocasiones.

En la postemporada el equipo rojinegro resultó impresionante, pues dos veces le arrebató el trofeo a Pinar del Río antes del séptimo choque. Higinio Vélez dirigió a los orientales en ese par de campañas.

En el aspecto individual, los principales cintillos lo acaparó el lanzador de Santiago Ormari Romero, triunfador en 14 partidos sin derrotas entre el 96 y el 97; además, conquistador de los departamentos de promedio de ganados y perdidos, juegos ganados, entradas lanzadas y juegos completos, en ambas campañas.

El jardinero capitalino Javier Méndez también hizo historia aquí, cuando en 1997 finalizó la contienda con un promedio al bate de 462, el más alto compilado hasta ese momento por un jugador en cualquier torneo celebrado después de 1962.

Pese al dominio de Santiago de Cuba y los destellos individuales de algunos atletas, la Copa Revolución pasó sin penas ni glorias, y al igual que su antecesora, la Serie Selectiva, tuvo por destino la desaparición. Después de sólo dos versiones eclipsaron en 1997, y con ello finalizaron 23 años de continuos torneos selectivos.

Aún así, varios hechos curiosos e interesantes ocurrieron en esas justas y aquí les dejo algunos:

El Entre el 26 y el 27-3-1996 en la I Copa, Evenecer Godínez disparó cinco jonrones frente a Granma. El segundo día disparó tres, pero el día anterior, había disparado dos, pero con las bases llenas. Impuso récord de más empujadas en una entrada con 7 y en ese partido remolcó un total de 11.

Aquel fue el mejor torneo ofensivo del torpedero indómito y además, su último, antes de ser víctima de aquel famoso retiro en masa de tantas glorias del béisbol cubano. Godínez bateo para 426 (94-40), conectó 13 jonrones en apenas 25 juegos, un bateador que apenas conectaba un cuadrangular cada 50 veces. Empujó 39 carreras y anotó 29, sin dudas una actuación de lujo para su adios. Además, para Evenecer este torneo también significó el arribo a la centena de cuadrangulares.

Siguiendo con la subserie entre Santiago de Cuba y Granma, hay que destacar que el día 27 de marzo, el receptor granmense, Carlos Barrabí, al igual que Godínez, disparó 3 para la calle, pero como curiosidad, fueron los tres que le faltaban para llegar a la centena.

Los jonrones se los conectó a Rubén Rodríguez, Jorge Tissert y Wilson López. Como dato adicional aquel sería el primer partido en que dos bateadores de distintos equipos conectaban tres jonrones en un mismo desafío.

En esa primera edición el capitalino Lázaro Vargas conectó por encima de 400 (402/87-35) sin embargo no pudo disparar ni un solo jonrón.

Otro bateador que conetó su jonrón número 100 en torneos nacionales en un evento de este tipo fue el inicialista villaclareño Jorge Luis Toca, y como curiosidad, en el que sería su último partido en nuestro país, antes de salir a buscar el sueño de la MLB. Esto ocurriría el 24 de abril de 1997, frente al tunero José Miguel Báez, refuerzo santiaguero, en el estadio Guillermón Moncada.

El 7 de marzo de 1996, en su vez al bate número 6167, el Hombre de los Grandes Momentos, Lourdes Gourriel, se convirtió en el primer jugador que, vistiendo la franela de Industriales, conectó su hits número 2000. Lourdes fue refuerzo para la capital, y en el que sería, como el de varios, su último torneo, bateo para 323, conectando 33 indiscutibles, el séptimo de ellos para llegar a tan codiciada cifra. El imparable se lo conectó al pinareño Alberto Torres Chacón, y fue el séptimo bateador en ingresar al club de los 2000.

Aquella primera edición fue pródiga en bateadores que alcanzaron la centena de jonrones, y dos de ellos lo hicieron jonroneando con la casa llena: el receptor indómito, Luis Enrique Padró, frente a al guantanamero Osvaldo Duvergel (refuerzo granmense), el el batazo sirvió además para dejar al campo a Granma en el noveno inning, 22-18. El capitalino Roberto Colina también lo hizo, pero no para decidir.

Otro hecho curioso acaeció el 17 de marzo de 1996, en el partido Granma vs Habana. El lanzador derecho granmense Alfredo Fonseca, implantó un récord negativo de 21 hits permitidos en un partido, pero aún asi, logró alcanzar la victoria 14 carreras por 7. Muy por el contrario, el agramontino Omar Luis Martínez, 11 días después, ponchó a 19 villaclareños y perdió 3 carreras por 1.

Al comienzo de nuestro artículo nos referimos a Ormari Romero como el lanzador más destacado en estas lides, pero hay otro dato muy curioso que agregar, lanzó exactamente la misma cantidad de inning en ambas ediciones, 53.1, siendo líder además. También que a pesar de terminar invicto con 14-0, sufrió una única derrota, en el play off final de la segunda versión del torneo.

El 8 de abril de 1997, Omar Linares se convirtió en el tercer y último pelotero en despachar 4 jonrones en un partido en series o torneos nacionales, lo hizo contra Villa Clara y en ese juego, Linares estuvo a punto de conectar un quinto. También en esa temporada, durante los Play Off de esa segunda edición, disparó cuadrangular en cada uno de los seis encuentros de esa serie final, ante lanzadores de la talla de Vera, Romero, Wilson López y compañía, ¿casi nada verdad?

Para culminar, aquí les dejo un resumen de las dos ediciones que se disputaron la Copa Revolución, el estado de los equipos y sus líderes. Sin más, nos vemos en la próxima.

Copa Revolución
Copa Revolución
Copa Revolución
Copa Revolución

Fuentes:

  • Desde mi Palco de Fanático
  • Casos y Cosas de la Pelota. Autor: Osvaldo Rojas Garay.

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