Robiel Vega Aguilera June 26, 2020

Las Series Nacionales de Béisbol han sido, desde su propia creación, el mayor espectáculo deportivo nacional de nuestro país. Pero a diferencia de otros países, nuestra liga no ha tenido una estabilidad en su estructura, es por esa razón que, cuando en el mes de septiembre comience la edición 60 de nuestro clásico nacional, estaremos en presencia de la estructura número 20 del mismo.

Las consecuencias de estos cambios constantes son perjudiciales, fundamentalmente para las estadísticas históricas. Es difícil homologar récords, e incluso títulos de equipos con diferentes nombres, pero que representan a un mismo territorio.

En un comienzo, las modificaciones iban aparejadas a cambios político-sociales de nuestro país, cambios en la división político-administrativa y sobre todo en las posibilidades económicas del estado para sostener el evento.

Así vemos que en las 5 primeras ediciones, existieron 5 estructuras diferentes, las cuatro primeras con un estandard constante de 4 conjuntos, pero el número de desafíos a jugar fue aumentando con el tiempo (27-30-36-39). Esos cuatro equipos se escogían de los ganadores de los distintos torneos regionales, así que siempre había dos representativos del oriente y dos del occidente.

A partir de la quinta edición, el número de equipos aumentó a 6, y por primera vez una estructura se mantuvo por más de una temporada en vigencia. Con 65 desafíos, estos equipos ahora representaban a tres zonas del país (Occidente, Centro y Oriente), dos conjuntos por cada región.

En el año 1968, se emplearon por primera vez los representativos por provincias. Con un aumento a 12 conjuntos, dos por cada antigua provincia del país (Oriente, Camagüey, Las Villas, Matanzas, La Habana y Pinar del Río), los distintos territorios ahora se veían más representados pues su propio terruño tenía nombre propio.

La estructura de 12 equipos duró 5 años, pero tuvo dos etapas. La primera (1968-1969), con series de 99 juegos, las más extensas de toda la historia del evento. Y de 66 juegos entre 1970 y 1972.

En el año 1970, se dio un hecho irrepetible, hasta el momento, en el béisbol en su etapa revolucionaria. Y es, que, por vez primera, se jugó un torneo de primavera, la llamada Serie Especial de los 10 Millones. Este torneo contó con 6 equipos, uno por cada provincia, y se jugó a 89 desafíos, los que sumados a los 66 de la Serie Nacional, dan un gran total de 155 juegos jugados esa temporada; el mayor número hasta la fecha. Ni siquiera en la Etapa de las Series Selectivas, se logró una temporada tan extensa.

Siguiendo nuestro recorrido tenemos que en 1973 se ampliaron a 14 los equipos, pues además de los dos representivos por cada provincia, se adicionó un tercer conjunto para los territorios de La Habana (Habana, Industriales y Constructores) y Oriente (Oriente, Serranos y Mineros). Esta estructura de 14 equipos tuvo dos etapas, una antes de las seletivas, y otra posterior.

Entre 1973 y 1974 se disputaron 78 encuentros, mientras que entre 1975 y 1977, años donde se disputaron las primeras tres ediciones de las selectivas, se jugaron apenas 39 desafíos. Esas primeras selectivas se jugaron con 7 equipos a 54 encuentros, en total se jugaron 93 juegos esas temporadas.

En Cuba, en el año 1976, se produjo un cambio radical en la División Político – Administrativa del país. De 6 provincias pasamos a 14 y un municipio especial. Estos cambios no tardaron en llegar al béisbol y a partir de la temporada 1977-1978, comenzaría una nueva etapa en las Series Nacionales.

Un total de 12 nuevos equipos comenzarían un nuevo camino en el béisbol cubano, y un total de tres provincias, mantenían dos selecciones (Pinar del Río, Matanzas y La Habana), así, llegamos a la estructura de 18 equipos, la cual se mantendría por 15 años, aunque con diversos cambios en cuanto a la cantidad de desafíos, división de la liga y sobre todo, la llegada de los Play Off en 1986.

Así surgieron la división de la Serie, primero en Divisiones (valga la redundancia) (1984-1985) y luego en Zonas (1986-1992), llegando incluso a llamarse la Liga Oriental y la Liga Occidental, con líderes individuales en cada una de ellas entre 1988 y 1992, en mi opinión y de muchos, un completo error.

Las Selectivas, por su parte, pasaron de 7 a 6 equipos, uno por cada antigua provincia del país, disputando 60 encuentros. Así se mantuvieron hasta 1986, cuando aumentaron a 8 los equipos y a 63 los encuentros. Durante esos años, las temporadas cubanas oscilaron entre los 111 (1978-1983 y 1986-1992) y 135 (1984 y 1985).

Otro nuevo cambio radical en la estructura de la Serie llegó en el año 1993. La compleja situación económica, política y social que atravesaba el país en esos años de duro período especial, provocaron que nuevamente se cambiara el número de equipos, de 18 a 16, quedando sólo La Habana, como única provincia con dos representaciones (Industriales y Metropolitanos). Así, desaparecieron para siempre cuatro conjuntos, Vegueros y Forestales por Pinar del Río, y Henequeneros y Citricultores por Matanzas. En su lugar, quedarían los representativos con los nombres de sus respectivas provincias. Por su parte, las dos Zonas en las que se dividía la Serie, ahora se convertiría en 4 grupos, dos por cada zona, clasificando los primeros lugares de cada grupo y jugando 65 encuentros entre todos.

Así surge una gran polémica en nuestro país: ¿Si a Industriales se le cuentan todos los títulos logrados, aún cuando las estructuras eran diferentes, No sé le deberían homologar los títulos de Vegueros (6), Henequeneros (3) y Citricultores (2) a sus respectivas provincias?.

Con el cambio en la nacional, también llegó un cambio en la Selectiva, las que comenzaron a llamarse Super Selectivas, y de 8, quedaron 4 equipos (Orientales, Occidentales, Centrales y Habana), y de 63, se disminuyeron a 45 juegos, aunque los que disputaban ambos torneos si tenían la posibilidad de jugar hasta 109 desafíos.

En 1995 desaparecerían las Selectivas, y en los dos años subsiguientes se disputarían las Copas Revolución, torneo que aglutinaba a los 8 mejores conjuntos de la Serie Nacional, cuatro por cada zona, reforzados con 5 jugadores, jugaban 30 desafíos entre si y disputaban un play los dos mejores de cada zona de 7 a ganar 4. En los años 1996 y 1997 se disputarían en Cuba 95 partidos la temporada.

Así llegó el año 1998, y a partir de ahí se llevó la estructura más duradera de nuestras Series Nacionales, la de 90 juegos con Play Off de cuartos de final, Semifinal y Final. La misma se mantuvo sin cambios hasta el año 2011 (14 años). Y sólo en los años 2002-2005, donde se jugaron las llamadas Super Ligas, (Intento fallido de crear un torneo selectivo que atrajera al público), las temporadas tuvieron un número mayor de juegos; variando en 120, 111, 107 y 118 partidos en dependencia de la estructura de aquel efímero torneo de verano.

En el 2012, con la desaparición de la Provincia La Habana y la formación de las actuales Artemisa y Mayabeque, la estructura, inamovible por más de una década, volvió a sufrir cambios. Un torneo suigéneris, único con equipos impares, 17 en total, y un aumento a 96 desafíos y un desastre total organizativo, fue el resumen de aquella 51 edición. Para la próxima campaña, desaparecería definitivamente el conjunto de los Metros y por primera vez, la totalidad de los territorios del país quedarían representados por un solo elenco.

Pero este no sería el único cambio, la división de la serie en dos etapas, la llegada de los refuerzos y la eliminación, primero de 8 y luego de 10 equipos a mitad de temporada, han marcado los últimos 8 años de béisbol en Cuba. La aparición de nuevos campeones (Ciego de Ávila, Granma, Las Tunas y Matanzas), la merma en las actuaciones de grandes como Santiago, la intermitencia de otros como Industriales, Pinar y Villa Clara, han sido la nota constante en la última década.

Para la presente campaña, y por motivos de fuerza mayor (Pandemia del COVID-19), la estructura que se tenía pensada (125 desafíos en dos etapas) cambió, y ahora solo serán 75 en una sola etapa, sin refuerzos, salvo para los play off. Está será la número 20, y además tenemos la certeza que, la próxima campaña, habrá una 21.

No creo que haya una liga en el mundo con tantos cambios como la nuestra, y ese ha sido uno de los talones de Aquiles de nuestro béisbol. Espero que a partir de la edición 61 logremos una estabilidad, por el bien de nuestra pelota, y no seguir cambiando, cada año, como si esa fuera la solución milagrosa para la crisis que afrontamos. Sin más, nos vemos en la próxima.

2 Comentarios

  1. Saludos, solo aclarar que aunque no hubo variación en el número de juegos, las series de 90 desafíos al principio se disputaban con 5 juegos semanales, cada equipo jugaba 10 partidos con los de su mismo grupo (30 en total) y 5 con el resto (60). Luego se decidió a partir de la temporada 2002-2003 jugar los viernes para 6 juegos en total contra todas las selecciones. Y desaparecieron los grupos en la temporada 2008-2009 y comenzó la clasificación por zonas.

    • Si… Es muy cierto. Pero en esos casos, no hubo cambios ni en juegos jugados, ni en equipos, ni en los clasificados por zonas, ni en los play off. Por eso lo tomé como una misma estructura.

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