Por Eddy Luis Nápoles

Hoy en medio de la maldita pandemia del Covid-19, ojalá cuando este trabajo sea publicado, ya se haya acabado, se me ocurre escribir sobre un evento internacional de béisbol, que a los cubanos siempre nos mantuvo en vilo, las Copas Intercontinentales; sobre todo, dos de aquellas ediciones fueron muy recordadas, la IV (1979) y la V (1981), la primera, porque Cuba fue la sede y la segunda, porque Cuba perdió.

Estos eventos, algo similares a los Campeonatos Mundiales, se realizaban cada dos años, con la asistencia de unos, ocho o nueve equipos, que se decía, representaban a su continente, pero en realidad, esa representatividad no era tal, más bien, fue un excelente argumento para realizar una competencia más.

Este evento fue promocionado por la Federación Mundial de Béisbol Amateur (FEMBA), siendo Italia la sede de la primera edición, en 1973. Les comento que en ese propio año, se celebraron otros dos eventos mundiales, uno en Managua (FEMBA) y otro en La Habana (AIMBA). Es necesario recordar que por esa época, también existían dos organizaciones beisboleras, la FEMBA y AIMBA, de la cual Cuba era miembro, además era presidida por el cubano Manuel González Guerra (Manolo).

Volviendo a aquel evento en suelo italiano, tenemos que se impuso Japón (6-1), seguido de Puerto Rico (5-2) y Estados Unidos (5-2). Con el bate en mano destacó el boricua Juan Ortiz (24-10), para 417 de promedio, mientras que su paisano Néstor Morales despachó 11 hits, entre ellos, cuatro cuadrangulares e impulsó 12 carreras; en tanto, el japonés Kojiro Ikegaya, quien posteriormente jugó 12 temporadas con el Hiroshima Toyo Card, no permitió carreras en 15 ininngs y su coterráneo Hiroshi Naito estafó ocho bases.

Dos de los jugadores asistentes a este evento, tuvieron “opciones” de jugar en Grandes Ligas; el pitcher taipeyano Shin-Ming Tan, fue el primer nativo de ese país en ser “asignado” a un equipo de MLB, cuando en 1974 su desempeñó con el Fresno Giants (California League), lanzó en 23 juegos (inició 9, completó 5, ganó 8, perdió 4 y 2 salvados), lo llevó a los Gigantes de San Francisco, pero no llegó a jugar con los “Oranges”. Otro caso, es el italiano Giorgio Castelli, quien con apenas 17 años (1968) fue invitado al spring training por los Rojos de Cincinnati, pero todo quedó allí.

Canadá fue la sede de la segunda edición, ésta en 1975, dominada por Estados Unidos (9-0), escoltado por Japón (7-2) y Nicaragua (4-5). El cátcher japonés Tadanori Murakami, un inseparable de la selección nipona amateur hasta 1984, fue el líder de los bateadores, con 10 hits en 17 turnos, para 588 de average; el estadounidense Ron Hassey (Indios), un futuro grandesligas, jugó 14 temporadas, anotó 9 carreras y compartió el liderato de los hits (14) con el japonés Yoshihiro Maekawa, quien impulsó 11 carreras. El pitcher estadounidense Scott Sanderson (Expos, jugó 19 temporadas), permitió una carrera limpia en 15.1 ininngs (0.60). En el equipo estadounidense militaba el futuro Salón de la Fama, Paul Molitor (Cerveceros), jugó 21 temporadas en Grandes Ligas, mientras que Glenn Gulliver tuvo un fugaz paso por los Orioles de Baltimore a los 28 años de edad, mientras que por Nicaragua estuvo Porfirio Altamirano (Filis).

Managua fue sede de la tercera edición, en 1977, con participación de nueve países; evento ganado por Corea del Sur (10-4), seguida de Estados Unidos (12-2) y Japón (7-6). El coreano Kim Jae Bak despachó 23 hits, en 54 turnos al bate, para 426 de average. Los pinoleros se dieron gusto con el aluminio, disparando 5 cuadrangulares, Julio Cuaresma y Ernesto López, respectivamente. El japonés Mitsuo Kobayashi, también presente en varias selecciones niponas, estafó 11 beses, mientras que el pitcher coreano Sun Hee Lee, quien jugó con los Samsung Lions y MBC Blue Dragons, lanzó 48.2 ininngs; el estadounidense Jack Lazorko, jugó cinco temporadas (Cerveceros, Marineros, Tigres y Angels), no permitió cerreras en 13 ininngs y el nipón Shigekazu Mori, ganó cuatro juegos.

Las Copas que más recuerdo

En octubre de 1979, Cuba fue sede de la IV Copa Intercontinental, evento que tuvo, al menos, un juego en los estadios de las 14 provincias existentes, en ese momento, teniendo, además, la presencia de un equipo de Estados Unidos, país que no enviaba representación a suelo cubano, desde 1942. El evento, con seis países, se disputó a dos vueltas, Cuba se coronó invicto (10-0), seguido de Japón (8-2) y Estados Unidos (6-4).

Es preciso detenerse en los juegos versus Estados Unidos, Estadio Latinoamericano, el primero de ellos, finalizando la primera ronda (20 de octubre), ambos equipos invictos, por Cuba abrió Braudilio Vinent, el principal pitcher cubanos en esos años, mientras que por los norteños, se subió al montículo, el zurdo Ken Daley, un futuro Grandes Ligas, quien apoyado por un cuadrangular de tres carreras de Joe Carter (quinto ininngs), otro big leaguer, que mandó a las duchas a Vinent, vencían momentáneamente, 4-2 a los locales; al rescate vino el pinareño Jesús Guerra, quien lo hizo magistralmente; en el sexto capítulo, Pedro José “Cheíto” Rodríguez le cazó una recta baja a Daley y mandó a viajar la pelota a más 400 pies por el jardín central, para colocar la pizarra, 4-3. En el ininng siguiente, con Pedro Jova, en segunda y Luis Giraldo Casanova, en primera y dos outs, Cheíto despachó otro estacazo, este por el left, dándole el triunfo a Cuba, 6-4. El segundo juego tuvo lugar, el 26 de octubre, cumpleaños 33 del Latino, para este juego, Servio Borges le cambió la receta a los “gringos”, abrió con Jesús Guerra, mientras que estos, volvieron a colocar a Ken Daley, y salieron delante (4-0), explotaron a Guerra, en cuyo rescate vino Vinent, quien se tomó desquite, silenciando a los visitantes, pero el verdugo a la ofensiva, volvió a ser Cheíto, ahora, con doble y hit, que sirvieron para impulsar empate y victoria.

Los cubanos acapararon varios departamentos individuales; Pedro Medina, bateo (426, 12-26); Pedro José Rodríguez, hits (18), jonrones (7), anotadas (15) e impulsadas (18), Alfonso Urquiola, triples (2); José Luis Alemán, carreras limpias, (14 ininngs, 0.00); en dobles, el estadounidense Pat Dobson (Tigres), con 6, jugó 11 temporadas en Grandes Ligas; en bases robadas, el japonés Mitsuo Kobayashi (7) y entradas lanzadas, su paisano Isamu Kida (22.2); el MVP del evento fue Pedro José Rodríguez.

Aquella selección estadounidense estuvo integrada por varios futuros Grandes Ligas, entre otros, Terry Francona (Expos), 10 temporadas; Pat Dobson (Tigres), 11 temporadas; Joe Carter (Cachorros), 16 temporadas y un anillo de Serie Mundial; Ken Daley (Bravos), 11 temporadas, Jeff Heathcock (Astros) y Brian Little (Expos); el japonés Sadao Omachi, jugó cinco temporadas con los Tigres de Hanshin

Edmonton, capital de la provincia de Alberta, fue la sede de la quinta edición, celebrada en 1981 y es recordada por la estrepitosa derrota sufrida por el Team Cuba. Es preciso comentar que, Servio Borges (manager cubano), ante la ausencia de Pedro José Rodríguez (accidentado), convocó a Francisco Javier Carbonell (no jugó) e improvisó con Pedro Jova para defender la antesala, además de esa debilidad, la “maquinaria” criolla mostró fisuras en el pitcheo y a la ofensiva, tampoco lució su poderío; la excepción fue el pinareño Luis Giraldo Casanova, ganador de la triple corona, bateo (517), carrera impulsadas (19) y jonrones (6), liderando, además, las carreras anotadas (12) y los hits (15); el dominicano Junior Gerbalt, conectó 5 dobles, mientras que el japonés Mitsuo Kobayashi, estafaba 8 bases; entre los pitchers, sobresalieron dos, el coreano Choi Dong-won, dueño de dos triunfos y de 27.1 ininngs y el canadiense Perry Lychak, con una carrera limpia (0.66), en 13.2 ininngs.

Para aquel juego final y decisivo, las selecciones de Cuba y Estados Unidos llegaban en igualdad de condiciones (6-2), los criollos habían sido vapuleados por República Dominicana (11-15) y silenciados por Canadá (1-2), Lychak, toleró dos hits (ambos dobles, Casanova y Fernando Sánchez). En el juego versus los “gringos”, como dicen los especialistas, los “breack” no rompieron a favor de Cuba, sobre todo, por el pésimo corrido de las bases. Al arribar al noveno ininngs, los bateadores cubanos no habían podido descifrar los envíos del zurdo Ed Vosberg y perdían 4-5, momento en el que Pedro Medina, de “emergente” (abrió Alberto Martínez), en conteo de 3-1, despachó cuadrangular por el left field, para empatar el juego. A la hora buena, el pitcheo de relevo no estuvo bien, permitiendo que la carrera del gane para los estadounidenses, anclara en tercera base, almohadilla por donde vino la conexión que dejó al campo a Cuba, un roletazo, que Jova fildeó atrás, pero tuvo que guardar, consumándose una de las pocas derrotas en la llamada “Edad de Oro”. El tercer lugar fue para República Dominicana (5-4).

De aquellos jugadores que asistieron a Edmonton en 1981, varios de los estadounidenses llegaron a desempeñarse en las Grandes Ligas, Oddibe McDowell (Rangers), Spike Owens (Marineros), Jim Paciorek (Cerveceros), John Russell (Filis), Frank Stubbs (Dodgers) y el siniestro Ed Vosberg (Padres). Otros como, Burk Goldthorn quien fue elegido inicialmente por los Padres de San Diego (5ta ronda), en 1982 fue movido a los Piratas, llegando en 1987 a la organización de los Rangers de Texas (AAA), en tanto, Todd Lamb (Greenville), apenas llegó a AA. El zurdo canadiense Perry Lychak, que había dominado a Cuba a su antojo (2-1) y un año antes, en el mundial de Japón, se dio el lujo de abanicar sucesivamente a Casanova, Cheito y Muñoz, solo jugó en Clase A, con los Kinston Blue Jays. Por su parte, el pitcher coreano Choi Don Wong, recibió una oferta (250.000) de los Azulejos de Toronto, pero el gobierno sudcoreano no dio el visto bueno y Choi terminó jugando en la KBO (Lotte Giants y Samsung Lions), siendo el MVP de la temporada de 1984.

Luego del “luto pasional” acrecentado por el revés en La Habana’82, que incluyó la ausencia mundialista a Corea del Sur; para 1983 se “reajustaron” las riendas del béisbol cubano, con José Miguel Pineda al frente, la selección cubana (8-2) se impuso en la sexta edición de las Copas Intercontinentales, celebrada en Bruselas, Bélgica, escoltada por Estados Unidos (7-3) y China Taipei (5-5). Nuevamente, Cuba y Estados Unidos fueron los principales contendientes, quienes terminaron la ronda regular con empate (7-2), Cuba se impuso en el juego extra. Víctor Mesa fue el MVP del evento, al liderar los bateadores (567), los hits (17), jonrones (5) y las anotadas (13); Antonio Muñoz impulsó 14 carreras; también destacaron los taipeyanos, Wu Fu Lien, estafó cuatro bases; Dong-Yeol Sun, lanzó 31 ininngs y Sheng-Hsiung Chuang (derrotó a Cuba), líder en ganados y perdidos, con 3-0; mientras que el estadounidense Bill Swift, no permitió carreras limpias, en 9 ininngs.

El equipo estadounidense estuvo cuajado de prospectos, encabezados por Mark McGwire (Atléticos), quien en 1998 logró batear 70 cuadrangulares en una temporada (récord), B J Surhoff (Orioles), Jeff Ballard (Orioles), John Marzano (Medias Rojas), Keith Miller (Filis), Eric Fox (Atléticos), Billy Swiff (Marineros), Cory Snyder (Indios), Mike Capel (Cachorros) y Frank Stubbs (Dodgers). Los taipeyanos Wu Fu Lien, Ping-Yang Huang, jugaron profesional posteriormente, Lien, con los Brother Elephants, Huang, con los Wei Chuan Dragons; mientras que el coreano Sun Dong-Yeol, lo hizo con los Dragones de Chunichi.

En 1985, la Copa Intercontinental vuelve a Edmonton y Cuba aprovecha para cambiar la imagen de su béisbol en esa ciudad, ganando el evento (8-1), escoltada por Japón (6-1) y Corea del Sur (5-2). El pitcher santiaguero José Luis Alemán (MVP), fue el héroe cubano, lanzando en el juego semifinal y final, terminó con 3-0 y una carrera limpia; el taipeyano Tai-Chuan Chiang, se apoderó de los liderazgos de bateo (531), Hits (17) y anotadas (12); Luis Giraldo Casanova, volvió a dominar los cuadrangulares (6) y las impulsadas (14); Antonio Muñoz y Paul Meyers (USA), conectaron 6 dobles; Ki-bum Kim (KOR) e Hiroshi Nagatomi (JPN), lograron 3 triunfos, mientras que Reynaldo Costa, no permitió carreras en 8 ininngs.

El torneo reveló a grandes jugadores, entre ellos, el cubano Omar Linares (), los estadounidenses Kevin Brown (Rangers), jugó 19 temporadas en Grandes Ligas, Matt Williams (Gigantes), con 17 temporadas, Mike Fetters (Angels), con 16 temporadas, Joe Girardi (Cachorros), con 14 temporadas, Mike Gardiner (Marineros), Jack McDowell (Medias Blancas), con 12 temporadas, Jeff Kings (Piratas), Erik Hanson (Marineros), George Cabale (Cerveceros), Rich Scheid (Astros), Matt Merullo (Medias Blancas), Scott Hemond (Atléticos), Thomas Howard (Padres) y Erik Johnson (Medias Blancas). Los japoneses Hiroshi Nagatomi (Toyo Card), con 16 temporadas y Tetsuro Hirose (Nippon Ham), lo hicieron en la NPB, mientras que el taipeyano Tai-Chuan Chiang (Uni President Lions) y el coreano Ki-bum Kim (MBC Blue Dragons), también jugaron en el béisbol profesional.

En 1987 la sede de la Copa regresó a Cuba, evento celebrado, entre el 10 y el 26 de octubre. El equipo cubano terminó primero (13-0), seguido de Estados Unidos (8-5) y Japón (7-1). Los bateadores cubanos despacharon 46 jonrones y anotaron 138 carreras, mientras que el pitcheo solo toleró 19. Alejo O’Reilly implantó récord de hits consecutivos, con 11 y lideró los bateadores (531), Omar Linares disparó 11 cuadrangulares, impulsó 26 y anotó 22; el taipeyano Lee Chu Ming, conectó 25 hits; el estadounidense Jay Knoblauch estafó 7 bases; el taipeyano Ping-Yang Huang, lanzó 30.1 ininngs; Rogelio García y Jorge Luis Valdés, ganaron 3 juegos, mientras, Pablo Miguel Abreu, no permitió carreras en 13.2 ininngs.

El evento reveló a varios jugadores que posteriormente se desempeñaron en diferentes ligas, como los estadounidenses John Olerud (Azulejos), con dos Anillos de Serie Mundial, 1992 y 1993; Robin Ventura (Medias Blancas), Mikey Morandini (Filis), Chuck Knoblauch (Mellizos) Andy Benes (Padres) y John Valentin (Medias Rojas), los canadienses Matt Stairs (Expos) y Rheal Cormier (Filis) y el cubano René Arocha (Cardenales); todos en Grandes Ligas. El japonés Hirofumi Ogawa jugó 15 temporadas en la NPB (Bravos de Orix y Yokohama Bay Stars); los coreanos Lee Chu Ming, jugó con los Brother Elephants (CPBL), Lu Ming-Tsu, jugó para los Yomiuri Giants (NPB) y Jim-woo Song, se desempeñó en la KBO, mientras que el taipeyano Yi-Hsin Chen, lo hizo con los Chunichi Dragons (NPB), Brother Elephants (CPBL) y Chianan Luka (TML).

La siguiente edición se celebró en San Juan, Puerto Rico, en 1989 y constituyó un rotundo triunfo del equipo Cuba (8-0), seguido de Japón (5-3) y Puerto Rico (5-3). En el marco de este evento, el pitcher cubano Lázaro Valle lanzó juego perfecto a Corea del Sur, que incluyó 13 ponches y el liderato de carreras limpias (0.00); el japonés Tatsunori Matsui se adueñó del mejor promedio de bateo (500) y de los hits (13); el estadounidense Matt Mieske, conectó 4 dobles y Orestes Kindelán, 5 cuadrangulares y el japonés Tsuoshi Yoda, ganó 2 juegos.

Entre los futuros “grandesligas” que asistieron al evento estuvieron, los estadounidensesBrent Gates (Atléticos), Dan Wilson (Cincinnati), Matt Mieske (Cerveceros), Jeromy Burnitz (Yankees), Chris Haney (Expos) y Dave Fleming (Marineros); el japonés Hideo Nomo (Dodgers), el coreano Dae-sung Koo (Mets) y el cubano René Arocha (Cardenales). Varios engrosaron las filas de la NPB, la KBO y la TML como, los japoneses Tatsunori Matsui y Tsuyoshi Yoda (Chunichi Dragons), Atsuya Furuta (Tokio Yakult), Tetsuya Shiozaki (Seibu Lions); los coreanos Dong-hee Park (Samsung Lions), Dong-soo Kim (LG Twins), Jong-beom Lee (Chunichi Dragons), Joon-hyuk Yang (Samsung Lions), Kyung-hyun An (Doosan Bears); los taipeyanos Cheng-Hsien Chang (China Times Eagles), Chung-Yi Huang (Jungo Bears), Chien-Fu Kuo Lee (Hanshin Tigers), Kuo-Chong Lo (President Lions) y Min-tae Chung (Deepyongyang Dolphins).

En 1991, España fue la sede del evento, Cuba asistió con el segundo equipo, el primero se preparaba para los Juegos Panamericanos, mientras que Estados Unidos no estuvo presente. Cuba (10-1) dominó el evento, escoltado por Japón (7-2) y Nicaragua (6-3). Se jugó por el sistema de grupos, los dos primeros de cada apartado, avanzaron a las semifinales, donde Cuba superó apretadamente a China Taipei (2-1) y Japón a Nicaragua (4-3), mientras que en la final, derrotaron a Japón (5-4). El japonés Yuichi Yomada, comandó los bateadores (550) y los dobles, con 6 (Henry Roa, Roberto Bianchi), el mexicano Carlos Manriquez, conectó 17 hits e impulsó la misma cantidad de carreras; el nicaragüense Ramón Padilla y Luis Giraldo Casanova, dispararon 4 cuadrangulares, José Antonio Estrada, anotó 16 carreras, el taipeyano Yaw Teing Chang, estafó 10 bases. El coreano Dae-sung Koo, ganó 3 juegos (0.39), el nica Epifanio Pérez, lanzó 23.2 ininngs, mientras que su paisano Radbony Sánchez y Omar Ajete, no permitieron carreras en 16 ininngs.

De los jugadores que estuvieron presente en Barcelona (L’Hospitalet), pocos lograron jugar en Grandes Ligas, entre los que podemos citar, al coreano Dae-sung Koo, quien a los 35 años fue contratado (450.000) por los Mets, por su parte, Jong-beom Lee, conocido como “El Ichiro de Corea”, jugó para el Haitai Tigers y Kia Tigers (KBO), Chunichi Dragons (NPB), mientras que Min-Tae Chung, jugó para los Deepyongyang Dolphins, Hyundai Unicorns y Kia Tigers (KBO) y Yomiuri Giants (NPB). Otros con desempeños profesionales fueron, los japoneses Shinichi Sato (Fukuoka Daiel Hawks), Koichi Oshima (Osaka Buffaloes), Masahiro Kohiyama (DeNa BayStars), Hiroshi Shintani (Seibu Lions) y Kazutaka Nishiyama (Yomiuri Giants) y los taipeyanos Chao-huang lin (China Trust Whales) y Yaw Teing Chang (Jungo Bears).

La XI Copa tuvo por sede a Italia, en junio de 1993, con participación de 10 países, se jugó un todos contra todos, semifinal y final, Cuba (9-0) dominó el round robin, en semifinal derrotó a Nicaragua, mientras que Estados Unidos (6), venció a Japón (3); en la final, Cuba derrotó a Estados Unidos (9-4) y Japón a Nicaragua (9-0), por bronce. Omar Linares lideró el bateo (576), hits (19), cuadrangulares (6) y las anotadas (16), mientras que Orestes Kindelán y el japonés Hidenori Taniguchi, impulsaron 17 carreras; Ermidelio Urrutia, el japonés Hiroki Kokubo y el estadounidense Todd Walker, conectaban 5 dobles. El pitcher coreano Jae-woong Shin, ponchaba a 40 bateadores en 26 ininngs, mientras que el japonés Hidekazu Watanabe, se fue con 4-0 y con 1 carrera limpia en 25 ininngs.

En el evento tomaron parte varios futuros jugadores profesionales, como los estadounidenses Todd Walker (Mellizos), Todd Helton (Rookie), Dustin Hermanson (Expos); Todd Dunn (Cerveceros), Paul Wilson (Mets), Darren Grass (Padres), Carlton Loewer (Filis), Danny Graves (Indios); los cubanos Rolando Arrojo (Tampa), Osvaldo Fernández (Gigantes) y Orlando “Duke” Hernández (Yankees) y el mexicano Luis Carlos García (Orioles). En la NPB jugaron Hiroki Kokubo (SoftBank), Toshihisa Nishi (Yomiuri Giants), Hidekazu Watanabe (Fukuoka Daiei Hawks), Hideaki Okubo (Buffaloes), Tatsuya Ide (Buffaloes), Mitsuhiro Saito (Tokyo Yakult), Naoki Matsumoto (Chiba Lotte).

La XII edición se celebró en La Habana, Cuba, en 1995 y aunque estuvieron presentes 12 países, Estados Unidos no asistió. Cuba (8-0) se impuso, seguida de Japón (7-2) y Nicaragua. El japonés Yasoyuki Saigo lideró el bateo con astronómico promedio de 692 (9-13), sus paisanos Hideaki Okubo, anotó 8 carreras y Nobuhiko Matsunaka, impulsó 11; el holandés Jeffrey Cranston, conectó 11 hits; el brasileño Ronaldo Hidemi, disparó 6 dobles; el coreano Lee Byung-kyu estafó 6 bases y el boricua Juan Carlos Rodríguez conectó 4 cuadrangulares. El nicaragüense Luis Miranda, lideró el pitcheo, con 2-0 y 16 ininngs, mientras que el boricua Rafael Rivera, no permitió carreras limpias en 9 ininnds.

Los futuros “grandesligas” presentes en La Habana fueron, el nica Oswaldo Mairena (Arizona), el boricua Luis Figueroa (Piratas) y los cubanos Jorge Luis Toca (Mets), Orlando “Duke” Hernández (Yankees), José A. Contreras (Yankees) y Rolando Arrojo (Tampa). En la NPB jugaron, los japoneses Hideaki Okubo (Osaka Buffaloes), Nobuhiko Matsunaka (Fukuoka Haws), Koichi Isobe (Golden Eagles), Tomoaki Sato (Seibu Lions), Yoshitomo Tani (Orix Blues), Hiroyuki Watanabe (Chunichi), Hitohi Ono (Chunichi) y el coreano Lee Byung-kyu (Chunichi), también jugó en la KBO (LG Twins), por último, el nica Norman Cardoze jugó con el San Fernando y el italiano Claudio Liverziani, lo hizo para el Fortitudo Bologna, en las ligas de sus respectivos países.

La última Copa Intercontinental que se jugó con peloteros amateur, se escenificó en Barcelona, España, en 1997. El evento se jugó, mediante un round robin (primera etapa), fase que dominó Cuba (7-0), luego en las semifinales, Japón (10), venció a Australia (5) y Cuba (7) a Estados Unidos (1). En el juego final, que marcó el fin de la “Era Fuentes”, Japón vapuleó a Cuba 11-2, mientras que Australia lograba un inesperado metal bronceado, al vencer 7-6 a Estados Unidos. El australiano Paul González lideró los bateadores (588) y las carreras impulsadas (14), Orestes Kindelán disparó 6 cuadrangulares y anotó 10 carreras, el estadounidense Jason Tyner conectó 13 hits. En el pitcheo destacaron el francés Samuel Meurant (15 ininngs), el cubano José Ariel Contreras (2-0) y los japoneses Akio Shimizu (2-0) y Koji Uehara (0.00-11.2).

Estuvieron presentes, futuros “grandesligas” como, los estadounidenses Jason Tyner (Mets), Johb Bard (Indios), Bubba Crosby (Dodgers), Brian Roberts (Orioles), Eric Valent (Filis), Adam Pettyiohn (Tigres), Jeff Weaver (Tigres), Casey Fossum (Medias Rojas), Chris Magruder (Rangers), Pat Burrell (Filis), Eric Munson (Tigres) y Jeff Austin (Reales); los japoneses Koji Uehara (Orioles), Kosuke Fukudome (Cachorros) y el cubano José Ariel Contreras (Yankees). En la NPB jugaron Yosuke Takasu (Kintetsu Buffaloes), Yoshinobu Takahashi (Yumiuri), Akio Shimizu (Nipon Ham) y Kenshin Kawakami (Chunichi).

Tomado de:

Peña Martin Dihigo

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