• septiembre 21, 2021

(De Colección) “Cheíto: Todos sus números, historia y lo que pudo ser y no fue”

 (De Colección) “Cheíto: Todos sus números, historia y lo que pudo ser y no fue”

Foto: Joel Río González

Su majestad el jonrón, es el batazo cumbre, el que nos hace brincar de los asientos en la grada, el símil del gol en el fútbol, y el knock out en el boxeo, en Cuba, durante una década, el jonrón tuvo nombre propio, Pedro José “Cheíto” Rodríguez.

Con su partida reciente de este mundo vienen a la memoria del que escribe, tantas anécdotas, imágenes, historias, injusticias, que tejen la leyenda del llamado por muchos “Babe Ruth” cubano. Era un verdadero show observar la mecánica de Pedro José desde antes, incluso, de pararse en el plato, pues sus “swines” con dos y tres bates en el círculo de espera eran impresionantes. Al pararse en el rectángulo, cogía el madero a todo lo largo y lo empuñaba con extrema fueza, como si lo fuera a exprimir. Entonces lo llevaba hasta encima de los hombros y apenas lo movía mientras se encajonaba.

Ya todo concentración, llegaba la magia, pues cuando la pelota era soltada por el lanzador, solía sacar el palillo desde abajo, como un experto golfeado, y, con un movimiento supersónico de sus poderosas muñecas, unido a su swing compacto, golpeaba la bola de forma tan brutal, que sus lineazos llegaban a los jardines en un santiamén, con proporciones espectaculares por encima de los graderíos y los techos de los estadios, dentro y fuera de la Isla.

Cheo fue un pelotero que desde las categorías juveniles; ya venía despuntando como gran bateador, en un torneo internacional de la categoría efectuado en Venezuela conectó 5 jonrones en 11 juegos, siendo además líder de los bateadores e impulsadas.

En el Mundial juvenil del siguiente año; fue champion bate con una lesión en un pie que lo llevó a jugar la primera base por los dolores que sufría.Su debut en los clásicos nacionales no pudo ser mejor, impuso una marca que duró 27 años, 11 jonrones para un novato, y lo hizo con bate de madera y con el excelente picheo de la época.

Cuando se habla de los grandes jonroneros de las Series Nacionales, siempre se toman como referentes a Kindelán, Junco o Romelio, y a veces pasamos por alto al que, por calidad y tiempo, estaba destinado a ser el primer hombre en batear 400 jonrones en la Pelota Cubana, e incluso, muchos especialistas aseguran que la cifra de 500 no era un imposible para él. ¿Pero qué basamento lógico hay detrás de esta afirmación?

En 1985 sobrevino la mayor injusticia sobre cualquier pelotero cubano en la historia de las Series Nacionales, no sólo por la sanción en sí misma, sino por el otivo tan estúpido y absurdo que se tomó para tronchar la carrera de Cheíto. Un pelotero que llevaba, como bien expresara él en disímiles entrevistas, 10 años en la Selección Nacional poniendo el nombre de Cuba bien en alto y desechando innumerables ofertas de los scouts de las Grandes Ligas, un hombre, además, todo sencillez y honestidad, un hombre correcto al cual no sólo le troncharon su carrera, sino que marcaron su vida para siempre. Pero cual era el rendimiento de Cheíto hasta ese momento.

Para que se tenga una idea del paso que llevaba el cienfueguero hasta el año 1985 baste decir que, en el momento de su sanción, tenía 29 años, 12 Series Nacionales y ya tenía 276 jonrones, segundo en aquel entonces a solo 15 de Antonio Muñoz y con 6 series e igual número de años menos que el Gigante del Escambray. Era tercero en impulsadas con 935, solo por detrás de Muñoz y Marquetti, primero en Sacrificio de fly y estaba entre los cinco primeros lugares en casi todos los departamentos ofensivos. Pero en esos números están incluídos sus 4 primeros años con madera, en los cuales conectó 43 jonrones en 1012 veces al bate, para frecuencia de un jonrón cada 23.53.

Pero analicemos ahora sus números sólo con el aluminio y su frecuencia por temporada: En 8 campañas con Aluminio disparó 233 bambinazos, para un promedio de… escuchen bien… 29.13 jonrones por temporada y una frecuencia de un jonrón cada 12.69 veces oficiales al home plate. Teniendo en cuenta que las tres temporadas en las cuales Cheíto no pudo participar (1986-1988) fueron de las más ofensivas en la historia de nuestras Series Nacionales y que los principales sluggers cubanos de la época conectaron siempre como promedio entre 35 y 40 jonrones por temporada (Nacional y Selectiva) y que además, Cheíto era igual de letal en cualquiera de los dos eventos (142 HR en SN y 147 en SS), podríamos pronosticar un mínimo de 100 jonrones entre esos años, lo que lo hubiera puesto, con 375 jonrones y 32 años, a las puertas del hito.

Siguiendo esta lógica, el año 1989 fue igualmente demoledor en cuanto a ofensiva se trata y un Cheíto en forma hubiera bateado, fácil, 25 jonrones entre nacional y selectiva, lo que le hubiera abierto las puertas, con apenas 33 años, al club de los 400, 7 años antes de lograrlo Lázaro Junco.

Estos cálculos, son, en todo sentido, conservadores, pues tuve en cuenta posibles lesiones que le hubieran imposibilitado jugar la totalidad de los encuentros. También hay que tener en cuenta que, un Cheíto como designado, hubiera podido jugar hasta pasados los 35 o 36 años, sobre todo en un elenco como Cienfuegos que no le sobraban bateadores. Si hubiera jugado hasta el año 1996, año donde se sobrevino el retiro en masa de muchos “veteranos”, otro de los horrores cometidos en Series Nacionales, y tomando un promedio de 15 jonrones por temporada, cifra discreta, estaríamos hablando de que, en 23 Series Nacionales y 40 años, hubiera llegado a 505 jonrones, claro, todo esto, repito, haciendo cálculos que están en la media e incluso por debajo de lo bateado en esos años y teniendo en cuenta el normal declive con el pasar de los años.

Entonces, ¿es descabellado pensar que Cheíto estaba destinado a ser el primero en batear 400 jonrones e incluso 500 en Series Nacionales? ¿Hasta dónde los actos injustos y despiadados de ciertas personas, afectan y cambian el curso de la historia?

Muchas fueron las marcas en su carrera: como sus 28 jonrones en 60 juegos en la IV Serie Selectiva en 1978, record para cualquier evento nacional hasta 1986 cuando Orestes Kindelán conectó 30 en la Selectiva de ese año.

En el juego final del campeonato de 1978, disparó su jonrón 100 ante el astro Oscar Romero y así logró que su equipo Las Villas, empatara con Pinar el primer lugar y pudiera celebrar un reñido play off. Decidió esa Selectiva con un descomunal jonrón frente a Rogelio García, el mejor pitcher del momento.

En los Centroamericanos de Medellín implantó un récord que no sé cuando ni quién lo va a romper: 15 jonrones y 37 remolcadas en 45 veces al bate. En este evento dió dos jonrones en una entrada, implantando también marca de Impulsadas y en dos partidos consecutivos pegó 3 jonrones. Además bateó de jonrón en los 10 juegos del certamen.

En los Panamericanos de San Juan en 1979 fue el más valioso al resultar champion bate y líder jonronero.

Durante la IV Copa Intercontinental celebrada en Cuba en 1979 implantó record de 3 jonrones en un juego contra Panamá. En ese propio torneo son recordados los dos enormes jonrones que le dio al zurdo estadounidense Kan Dayley para rescatar una victoria que parecía imposible. También fue líder en hits y anotadas y recordista en impulsadas, jonrones, bases recorridas y slugging.

Fue líder jonronero en dos centroamericanos, un panamericano, una copa intercontinental y un Campeonato Mundial.

Posee además un record que aún se mantiene vigente: mayor número de jonrones para un cubano en una temporada en todos los torneos oficiales, cuando en 1977-1978 conectó 13 en la Serie Nacional, 28 en la Serie Selectiva, 3 en los Play Off de la Selectiva, 15 en los Juegos Centroamericanos y 9 en el Campeonato Mundial, para un total de 71 Cuadrangulares.

En Series Nacionales ocupó los siguientes lideratos individuales:Anotadas: 1979-42Jonrones: 1977-9, 1978-13, 1979-19 y 1980-18Impulsadas: 1977-45, 1979-53, 1980-55Bases por Bolas: 1984-51Bases Intencionales: 1980-13, 1984-11, 1985-12Dead Ball: 1979-10

Series Selectivas:Jonrones: 1977-16, 1978-28 Impulsadas: 1976-43, 1977-56, 1978-75, 1984-38 Bases por Bolas: 1985-29 Intencionales: 1985-6 Sacrificio de Fly: 1975-5, 1976-4, 1980-10, 1981-7, 1983-5, 1984-4 Dead Ball: 1977-9, 1978-16.

Pero más allá de lo que pudo ser y no fue, en el plano deportivo, cuánto daño le hicieron a la persona. Tres años que, fueron una espada de Damocles en su cabeza toda la vida. El recuerdo de ser marginado, tratado como un paria en su propia tierra, cuando se le prohibió incluso la entrada a cualquier terreno de pelota de su país, llenó de pesar su corazón hasta el último día.

Aún así, la leyenda de Cheíto traspasa su tiempo, el que escribe nunca lo vio jugar, no tuvo ese honor, pero las historias contadas por mi padre hicieron que lo admirara aún en la distancia del tiempo. Vi sus videos, leí sobre su historia, y mientras más leo e investigo más seguridad tengo en la afirmación de que, de no haber existido aquella demoniaca sanción, Cheíto hubiera llevado los registros jonroneros en nuestro país a otra dimensión. Aunque los totales no lo digan, Cheíto es y siempre será, el jonronero más espectacular que se ha visto en los terrenos cubanos. Gloria eterna a esta leyenda del Beisbol Cubano. Por hoy es todo, así que, sin más, nos vemos en la próxima.

Anexo: Rendimiento de Cheíto en Series Nacionales y Equipos Nacionales:

Estadísticas generales de Pedro José Rodríguez:
15 SN, 4191 VB, 1201 Hits, AVE: 287, OBP: 390, 704 anotadas, 973 impulsadas, 1388 producidas, 188 dobles, 16 triples y 289 jonrones (Onceno en Series Nacionales), con un Slugging de 513.

Sus jonrones se dividen en 142 en Series Nacionales y 147 en series Selectivas y en cuanto a los Remolques, 479 en Series Nacionales y 494 en Selectivas, lo que demuestra que no importaba lo concentrada la calidad de los equipos, Cheíto era un jonronero e impulsador a toda prueba.

En torneos internacionales su rendimiento fue así:
2 Panamericanos (1975 y 1979): 27 VB – 14 H (519) -5HR y 8 CI, 9 JJ, SLU: 1074

2 Centroamericanos (1978 y 1982: 66 VB – 29 H (439) – 17HR y 43 CI, 16 JJ, SLU: 1258

4 Mundiales (1976-78-80 y 84): 174 VB – 43 H (247) – 13 HR y 41 CI en 44 JJ, SLU: 540

2 Copas Intercontinentales (1979 y 1983): 86 VB – 35 H (407) – 13HR y 29 CI, 20 JJ y SLU: 907

Total Eventos Internacionales:

  • Veces al Bate: 449
  • Anotadas: 114
  • Hits: 154
  • Jonrones: 57
  • Impulsadas: 153
  • Average: .343.
  • Fre/Jonrones: 7.87!!!!!! (Líder )
  • Fre/ Impulsadas: 2.93!!!. (Líder )
  • Fue elegido TODOS ESTRELLAS en 7 de sus torneos internacionales donde participó.

Fuentes:

  1. 5 Diamantes, por Fernando Rodríguez Álvarez, de la compilación “Con las Bases Llenas” de Félix Julio Alfonso.Guía Oficial del Béisbol Cubano, año 2014.
  2. Aquí se habla de Grandes, 4to inning. Rogelio Letusé La O.
  3. Grandes de Hoy y Siempre: Pedro José Rodríguez
  4. Cheíto y los 400 Jonrones: Indiscutible Realidad (SwingCompleto)

1 Comments

  • muy buena informacion

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