Un día cómo hoy, hace 46 años, nació en La Habana Vieja, uno de los jardineros más espectaculares de los que han pasado por nuestras series nacionales, “El Lince Giraldillo”, Carlos Alberto Tabares Padilla.

Debutó con apenas 17 años en el equipo Azul, en temporada 1992-1993. En sus primeras temporadas se desempeñó como jardinero izquierdo y centerfield, tampoco destacaba mucho por su bateo, no fue hasta la temporada 1995-1996 en que comenzó a despuntar en este sentido.

Con 19 y 20 años participó en Las dos últimas series selectivas en el año 1994 y 1995. En la primera de ellas, jugando como regular, no tuvo un gran desempeño, para 265. En la segunda, jugando como suplente, apenas se paró 22 veces en el Home Plate y bateó para anémico 190.

Pero el gran salto de calidad vendría en la temporada 1995-1996, cuando logró batear para 347 conectando además 8 cuadrangulares empujando 41 carreras y anotando 40 en apenas 50 juegos. En la post-temporada fue igualmente decisivo para la obtención del título de los azules, conectó para promedio de 382, con tres para la calle, remolcó 6 carreras y anotó 9. Esta actuación, sumada a la conseguida en la primera Copa Revolución, en ese propio año, dónde bateó para 304, le valieron para, por primera vez, representara a Cuba en un evento en el extranjero, en el torneo interpuertos en Holanda, donde fue campeón de bateo. 

Durante la Serie 37 (1997-1998), tuvo su mejor temporada ofensiva, promediando para 385, con 117 hits, 57 anotadas y 18 bases robadas. Ese año participó con el equipo Cuba en el Campeonato Mundial de Italia, allí tuvo una destacada labor, promediando para 341 (44-15), con 3 jonrones, 8 remolques y 11 anotadas en 9 partidos. También viajó a Maracaibo para los Centroamericanos, allí también hizo sonar el aluminio: produjo para 391 (26-9), un jonrón, 9 empujadas y 6 anotadas en apenas 6 encuentros.

Ha sido un bateador sobre los 300 de average, y los fildeos en la pradera central han sido inolvidables, como el que hizo en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo 2003 frente al equipo norteamericano, o los realizados en los Play off del año 2004 frente a Pinar del Río en el Estadio Capitán San Luis, y en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

Participó en 25 Series Nacionales, promedió para 307, quedó a apenas 44 hits de los 2000. Disparó 102 cuadrangulares, varios de ellos en momentos claves. Anotó 1059 carreras y empujó 815, una cifra alta para un primer o segundo bate.

Conectó 259 dobles y 53 triples, su slugging fue de 412, su OBP de 356 y su OPS de 768. Tabares robó 222 bases en 395 intentos. Era un hombre que ponía mucho la bola en juego, muestra de ello es su 310 de BABIP en toda su carrera y sus 69 flys de sacrificio.

No tenía un brazo poderoso, pero lo suplía con un desplazamiento fuera de lo común, hacia todos los lados del terreno, lo que lo hacía cubrir muchísimo terreno en los jardines, además del estilo inigualable con el que fildeaba los batazos hacia atrás o de cordón de zapato.

Otro aspecto importante de su juego era su increíble habilidad para tocar la bola, no por gusto es el líder histórico en Series Nacionales en ese departamento con 200, logrando la cifra de 18 en la Serie 41.

Participó en 19 postemporada, coronándose en 5 ocasiones (1996, 2003, 2004, 2006 y 2010). En esos 19 Play Off conectó 191 inatrapables, 27 dobles, 9 triples y 15 jonrones, una cifra considerable para un bateador de sus características. Empujó 88 carreras y anotó 115, promedió para 301, su OBP fue de 356, su SLU de 443 y su OPS fue de 799.

Su paso por la selección nacional fue destacado, aunque no permaneció muchos años en ella. En 1998 logró los mencionados títulos en el mundial y los centrocaribes. Luego, no volvió a ser llamado hasta el año 2003, ese año se coronó en los tres eventos del año: La Copa Mundial, los Panamericanos y el Preolímpico de Panamá. Destacándose ofensivamente en el mundial de La Habana, allí bateó para 478.

Al año siguiente se proclamó Campeón Olímpico en Atenas y en el 2005 se coronó por tercera y última vez en una Copa Mundial. Y en el 2006, sería parte del equipo que logró el mejor resultado del béisbol cubano en su historia, el subcampeonato en el I Clásico Mundial, allí, fue partícipe de una jugada muy recordada, cuando en el segundo juego contra la potente selección de Puerto Rico, comenzó aquel out en la goma histórico a Iván Rodríguez.

Su despedida del equipo Cuba sería en el preolímpico celebrado en La Habana en el propio año 2006, allí apenas jugó y no pudo conectar indiscutible en 4 turnos.

Más allá de los números, su energía, su espíritu de liderazgo, su coraje en momentos difíciles, lo convierten en uno de los imprescindibles del béisbol en la capital y en la isla. Por toda su carrera y su entrega, hoy el equipo de Curiosidades del Béisbol le desea muchas felicidades. Sin más, nos vemos en la próxima.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here