Fotos: Cortesía de Joel Río González. 

Si existe un apelativo que no encaja para definir la trayectoria deportiva del llamado “Brazo de Hierro” del municipio Baraguá, en la actual provincia de Ciego de Ávila, Lázaro Santana, es ordinario. Ya sea por su calidad, o por azahares de la vida y el Béisbol, su carrera deportiva estuvo llena de hechos curiosos, marcas y récords impresionantes.

Desde su debut en Series Nacionales ya comenzaba a tejer su leyenda, aquel 28 de diciembre de 1965 en el estadio Guillermón Moncada, de Santiago de Cuba, alcanzaría un triunfo de 1 x 0 en el partido sin anotaciones más largo en la historia de los campeonatos cubano, que se extendió a 19.1, y del cual Aquino Abreu salió increíblemente derrotado tras haber tirado el choque de punta a punta.

Santana, que entró a tirar en el inning 20, retiró la entrada de uno, dos y tres, y se anexó su primera victoria en series nacionales tras el imparable de Gerardo Olivares que empujó a “Pillín” Mancebo desde segunda.

Igualmente fue pieza clave en el único título alcanzado por el equipo Orientales en Series Nacionales, aquella histórica sexta Serie Nacional en la que Manuel Alarcón mandó a cerrar la Trocha y que saliera el Cocuyé, rompiendo la racha de 4 títulos en línea lograda por los Azules de la Capital.

En esa temporada ganó 9 y perdió 5, lanzó 90 entradas en 28 juegos (25 como relevistas), su PCL fue brillante (1.50) y le batearon para un anémico 205.

En la octava Serie impuso un récord que duró 32 años, cuando lanzó 43 partidos con el equipo de Granjeros (39 de ellos como relevista). Esta marca fue rota en el año 2001,por el Cienfueguero Duniel Ibarra, quien lanzó de relevo en 45 choques, rompiendo el récord de Santana y el de 41 juegos relevados de Raúl “El Guagua” López, impuesto un año antes que el de Santana.

En esa octava edición, Santana logró excelente balance de ganados y perdidos de 15 y 8, y un PCL Excelente de 2.06, en más de 150 entradas de labor.

Una vez culminada la serie, ganada por Azucareros con Servio Borges a la cabeza, se desarrolló la II Serie de Estrellas en la que Santana impuso el record de salir a relevar en cinco ocasiones, y resultó un baluarte en la victoria oriental cinco triunfos por cuatro en ese fortísimo torneo.

Su capacidad de generar récords, no sólo iba sobre los aspectos positivos de juego, pues en la novena Serie Nacional, una de sus peores temporadas, impuso récord de 12 boletos en un partido, esto ocurrió el 15 de enero de 1970, ante el conjunto de Vegueros y el récord duró 18 años, hasta que el pinero ex big leaguer, Ariel Prieto, lo quebró con 14, plusmarca aún vigente.

Tras las 10 primeras Series Nacionales, Lázaro Santana se encontraba entre los primeros serpentineros en el listado de los principales medidores de ese medular aspecto del deporte: 3ro en juegos ganados (55), 2do en juegos perdidos (42), 3ro en juegos lanzados (172), 5to en juegos relevados (118), 4to en entradas lanzadas (716), 5to en hits permitidos (564), 4to en dobles permitidos (74), 9no en triples permitidos (18), 10mo en jonrones permitidos (16), 3ro en bases por bolas concedidas (334), 2do en bases por bolas intencionales (48), 5to en golpeados por lanzamientos (35 y 7mo en wild pinches (29).

La XI Serie deparó grandes momentos para el “brazo de hierro”, quien el 26 de enero de 1972 implantó una marca que se ha mantenido infranqueable hasta el presente. Ese día se plantó en el montículo frente a Vegueros, y en un partido que se fue a extrainnings retiró a 29 hombres consecutivamente. Ese día se planteó un duelo entre él y Mario Negrete. En el quinto capítulo, Adalberto Suárez le conectó un sencillo, y a partir de ese instante sacó out a cada hombre enfrentado hasta que a la altura del décimo-cuarto capítulo, ya con dos out, Miguel López bateó un indiscutible por encima de la segunda almohadilla.

Tanto en esa marca, como en una lograda con anterioridad ante Henequeneros, donde retiró a 27 en línea, su equipo perdió el juego

Ya en medio de una fructífera veteranía, Lázaro Santana (Granjeros) quedó al frente de los juegos ganados en la XV Serie Nacional, junto a Omar Carrero (Ganaderos) al archivar ocho triunfos dentro de una nave que solo alcanzó 17 sonrisas en 37 choques pactados. Igualmente lideró las entradas trabajadas con 99 así como los juegos completos (9).

El ariete volvió por sus fueros en la temporada 76-77 (XVI Serie) al completar 10 de los 11 partidos iniciados; puntero en ambos apartados; al tiempo que lanzó 93.1 capítulos – líder también. Por otra parte, su aporte al triunfo de Camagüeyanos en la III Serie Selectiva fue sustancial, pues quedó a la cabeza de los juegos ganados con 10 de las 36 satisfacciones de su combinado. Ese año tuvo una gratificación adicional cuando logró su victoria 100 en lides nacionales, el 3 de marzo de 1977, nada menos que frente al Goliat Industriales, fue apenas el segundo lanzador en lograrlo.

Resumiendo sus lideratos individuales en Series Nacionales tenemos que fue:

  • Líder en JL en 1966 (28) es y 1969 (43).
  • Juegos Iniciados en 1977 con 11
  • Juegos Completos en 1976 y 1977 con 9 y 10 respectivamente.
  • Juegos Relevados en 1969 con 39
  • Juegos Ganados en 1976 con 8
  • Entradas Lanzadas en 1976 y 1977 con 99 y 93. 1 respectivamente.
  • Hits Permitidos en 1970 con 102.
  • Bases Intencionales en 1968 y 1969 con 13 en cada una.
  • Co-líder en lechadas (3) (empatado con Aniceto Montes de Oca) y líder en juegos ganados (10) en la III Serie Selectiva (1977)

Sus números altamente enaltecedores demuestran cuan valioso resultó para sus formaciones. Lanzó 418 partidos, inició 197 y completó 101, al tiempo que relevó 221 veces. Logró marca de 140 victorias (con 28 lechadas incluidas) y 116 descalabros para promedio de 547. En 7 569 veces al bate le conectaron 1 705 indiscutibles, por lo que le bateaban para 225. Ponchó a 1 054 hombres y transfirió a 695. Su PCL concluyó en magnífico 2.35.

En cuanto a su participación foránea tenemos que se tituló Campeón Mundial en 1969 y 1978, también fue Campeón Centroamericano en Medellín 1978 y Panamericano en San Juan 1979. Llama la atención que tuvo que esperar 9 años para regresar a la selección nacional y que nunca perdió un partido en todos los eventos en los cuales participó, incluyendo topes bilaterales (16 victorias sin derrotas).

En el Campeonato Mundial de Béisbol Aficionado en República Dominicana del 13 al 26 de agosto de 1969 con el objetivo de recuperar el título escamoteado en 1965 cuando no entregaron las visas a la delegación de nuestro país para asistir a la lid de Colombia. Y fue precisamente Santana quien ganó el partido contra los colombianos, tras lanzar 5 y dos tercios de entradas con siete hits permitidos y tres carreras limpias, antes de ser sustituido por el “Curro” Pérez, quien lanzó el resto del desafío.

Su segunda salida fue frente Antillas Holandesas, a quienes derrotó, en pitcheo completo, 12 x 1, el 25 de agosto, en la fecha previa al crucial choque contra Estados Unidos, que vistió a Gaspar Pérez como héroe indiscutible del triunfo cubano. En definitiva, su PCL quedó en 2.45.

El avileño asistió al XXV Campeonato Mundial Italia 78, celebrado en Parma, y conquistó dos triunfos para el equipo cubano. En 13 entradas de actuación, le anotaron una sola carrera limpia (0.69), ponchó a seis bateadores y boleó a dos. En resumen, tuvo una actuación estupenda en dicho evento. En los Juegos Centroamericanos de Medellín, Colombia, celebrados el propio año, “Brazo de Hierro” salio por la puerta ancha en una ocasión, aunque finalizó con alto PCL de 5.40.

Un año después asistió a los Juegos Panamericanos de San Juan- 79, Puerto Rico, que fue el último evento oficial foráneo en que participó, pero no obtuvo victoria ni fue derrotado. En esa oportunidad, su promedio de carreras limpias subió hasta 6.23; y, a decir verdad, el único pitcher cubano que realizó un trabajo eficiente en la lid fue Braudilio Vinent, quien archivó cuatro sonrisas sin fracaso.

Entre otros datos curiosos que rondaron su vida deportiva, incluso hasta después de su retiro, pues en el año 1988, 7 años después del mismo, cuando se decidió incluir las estadísticas de la Serie de los 10 Millones en la actuación de por vida de los Atletas involucrados, Lázaro Santana, quien a su retiro contaba con 982 ponches, tras sumárseles los 72 logrados en dicho torneo, arribó al club de los 1000 al acumular 1054 bateadores retirados por la vía de los strikes.

Otra curiosidad es que, al igual que otro lanzador llamado “Brazo de Hierro”, y para mayor coincidencia, Lázaro, pero de la Torre, usó el número 27 en su chamarreta.

Por todos los logros alcanzados durante la carrera deportiva fue seleccionado entre los 100 atletas destacados del siglo XX en Cuba, por encima de muchas luminarias que no llegaron a tal mérito.

La carrera de “El Brazo de Hierro” avileño es, en todos los sentidos, brillante, y ya está, para siempre, en el olimpo del Béisbol Cubano. Por Hoy es todo, así que sin más, nos vemos en la próxima.

Fuentes:

  • Aquí se habla de Grandes 4to inning. Rogelio Latuste La O
  • Guía Oficial de Béisbol, 1967
  • Guía Oficial de Béisbol, 1999
  • Guía Oficial de Béisbol, 2014.
  • Casos y Cosas de la Pelota. Osvaldo Rojas Garay

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