Por: Osvaldo Rojas Garay 05/07/2020

Por estos días muchos lectores han mencionado el nombre de Mario Véliz Acevedo (8-10-1958), el estelar serpentinero derecho que debutó en la temporada de 1979-1980 con Metropolitanos y después, a partir del certamen de 1981-1982, lanzó para el «Villa Clara» durante cinco campañas hasta el campeonato de 1985-1986, para luego ocupar un espacio en el cuerpo de picheo de la entonces provincia de La Habana.

Véliz fue protagonista de un hecho singular en nuestras series nacionales, pues de los lanzadores que han completado el centenar de victorias, el destacado curveador es el único tirador que ha redondeado la importante cifra de 100 triunfos en la inauguración oficial de nuestras contiendas beisboleras.

Esto ocurrió en el partido que dejó inaugurada oficialmente la XXVIII Serie Nacional, en el «Capitán San Luis», cuartel general del entonces campeón, Vegueros.

Desde la lomita de provincia de La Habana, Véliz doblegó a los monarcas 4 a 3, el 19 de noviembre de 1988, para convertirse en el monticulista número 24 en arribar a los cien éxitos.

En cuanto a su labor con el conjunto anaranjado en su primera contienda en la justa de 1981-1982, bajo el mando de Lázaro Pérez, a pesar de la pálida actuación del equipo, fue la figura principal del staff con 9 y 3 y 2.36 de efectividad.

La temporada siguiente fue mejor aún, pues terminó en el tercer lugar entre los primeros en efectividad con 1.22 p.c.l. y un formidable saldo de nueve ganados y tres fracasos, lo cual le sirvió para ser escogido como el mejor pícher derecho del torneo.

Vale detenerse en la actuación de Véliz a lo largo de esta lid. Fue el que inició la cadena de 18 éxitos consecutivos de Villa Clara a comienzos de la campaña. Ganó el partido que les proporcionó por primera ocasión el título a los villaclareños en series nacionales, al derrotar a Ciego de Ávila, 10 carreras a 1, en Quemado de Güines y, por si fuera poco, el 30 de diciembre de 1982 dejó sin jits ni carreras a Citricultores en el estadio Augusto César Sandino. Con su gran desempeño formó parte del equipo Cuba que conquistó la Copa Intercontinental y los Juegos Panamericanos de 1983.

Aprovecho para recordar que Villa Clara presentó un formidable cuerpo de lanzadores porque, además de Véliz, otros catapulteros se ubicaron entre los cinco mejores del campeonato. Así tenemos que el líder José Riveira (6 y 0) trabajó para 0.63 (4 limpias en 57 innings); José Ramón Riscart (8 y 2), cuarto con 1.25, y Pablo Ubeín Sánchez (4 y 2), quinto con 1.35 de efectividad. Destacado fue también el aporte de Guillermo Martín, con 4 y 0, y el relevista Isidro Pérez, muy efectivo en su función con balance de 5 y 0 y 7 juegos salvados, puntero en este acápite.

Al lucir posteriormente el uniforme de Provincia Habana, Véliz resultó el más triunfador en la versión de 1987-1988 en la Liga Occidental con 11 satisfacciones y en el certamen de 1988-1989, aquí con el mismo número de éxitos, pero igualado con el matancero Jorge Luis Valdés.

En las 11 series en que intervino Mario Véliz, salió airoso en 113 encuentros y fracasó en 66 partidos, y su efectividad fue de 3.58.

Tomado de un artículo de Osvaldo Rojas Garay.

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