Por: Rosy Mary Ramírez García

El béisbol , nuestro “Deporte Nacional”, es un importante argumento para revivir el amor en nuestros niños y jóvenes a la pelota, para que se sientan orgullosos de él. Es que tenemos mucho que contar y hay muchas formas de hacerlas, por eso, entre las primeras escojo:

Nuestro Salón de la Fama del Béisbol en Cuba, pero no ese que hoy tenemos en el Latinoamericano, me refiero a uno de verdad, y que por sobre todas las cosas, sea inclusivo y que no permita que las diferencias políticas influya en la entrada de los elegidos. El béisbol es béisbol, no una tribuna.

Un sitio donde todas las generaciones conocerían, desde nuestros primeros juegos, peloteros, hechos históricos y anécdotas. Un lugar que se pueda visitar y aprender de nuestra rica historia y todo lo que aportamos en el transcurso del tiempo.

Con justeza debe ser el emblemático Estadio “Palmar de Junco”, situado en la ciudad yumurina donde el 27 de diciembre de 1874 se efectuó el primer juego de pelota cubano, entre los equipos de la Habana y Matanzas. Donde se organizó además, en 1877, un desafío internacional entre un equipo norteamericano que visitaba el puerto de Matanzas. El Palmar fue, a su vez, sede del primer campeonato de béisbol profesional en nuestro país el 29 de diciembre de 1878. Yo estos datos están recogidos, como prueba irrefutable, en el diario de aquella época llamado “Aurora del Yumurí”. Al decir del mismísimo Eddy Martin: el de la MLB está donde primero se jugó pelota, en Cooperstown, como aquí debe ser en el Palmar.

¡Cuánta historia se puede contar! ya sea a través de fotografías, vidas personales, pasajes, documentos, artículos y figuras extraclase de esa época de oro; como por ejemplo, la visita de Babe Ruth con los gigantes de Nueva York, también la de Jackie Robinson con los Dodgers de Brooklyn, por solo mencionar algunos.

Realmente abarcar desde nuestro primer hombre en introducir un bate en Cuba: Nemesio Guilló en 1864 hasta la actualidad (por qué no). Al final se podría tomar una sala donde se expondría lo actual de nuestra liga y de los cubanos que han hecho y están haciendo historia en las ligas profesionales foráneas (apartando todo lo político que pudiese empañar nuestra historia).

Es la única forma que tenemos para que nuestros jóvenes se sientan identificados, ya sea por los cubanos que están aquí o en cualquier otro país, y que nos hacen estar orgullosos de nuestro deporte, no hay otra, sino como siempre digo, el fútbol nos comerá lentamente y será al final lamentablemente por las generaciones que están por venir .

En fin ,estoy segura que nuestro salón de la fama captará un interés internacional por la historia que poseemos, que todo amante del béisbol viva donde viva lo sabe ,ya que fueron muchos peloteros estrellas desde que jugábamos profesionales y donde verán seguro nombres como :
Martín Dihigo, Cristóbal Torriente, José de la Caridad ( El Diamante Negro), Silvio García, Oreste Miñoso,entre muchos otros; siendo algunos de ellos reconocidos en la liga norteamericana. El béisbol cubano profesional era reconocido como el segundo mejor del mundo, con esto les digo que “hay mucha tela por donde cortar “

Es maravilloso realmente tener nuestro “Salón de la Fama”, un sueño que se tiene que hacer realidad, uno con todas las de la ley, y que sea completamente inclusivo. La historia no nos perdonaría borrar tantos hechos importantes que podemos aportar, sino, al contrario, hacerlo vivir más que nunca y más que por nosotros, para los futuros aficionados que están por venir. ¡No dejemos morir el béisbol!

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